A petición popular voy a extender un poco la explicación de la regla del 10/20/30 que se menciona en “El arte de empezar”. Básicamente es un método que apuesta por las presentaciones breves y al grano, cargadas de contenido importante y no trivial. Además, en las diapositivas no debe estar todo lo que decimos, sino una guía o un apoyo a nuestra charla, que deberemos llevar sabida de casa.
- Diez diapositivas. La presentación debe tener pocas diapositivas, cada una centrada en un tema fundamental y básico. Cuantas más diapositivas se tengan menos retendrá la audiencia y más difusa recordarán nuestra presentación. Tampoco hay que exagerar, ya que si contamos demasiado poco nunca llegaremos a crear interés por nuestro proyecto, que es lo que buscamos (no el cerrar un trato o una venta, eso viene después). Es muy importante que expliques a qué se dedica tu organización, ya que nadie lo menciona en las presentaciones. El contenido de las diapositivas variará según la audiencia, enfocándose más a ventas, al modelo de negocio, a la rentabilidad, a la parte técnica…Una buena guía para comenzar sería la siguiente:
- Introducción, donde se cita el nombre de la organización, tu nombre y tu cargo… En este punto se explicaría a qué se dedica la empresa.
- Equipo promotor, donde se describen brevemente a los componentes del equipo.
- Problema o necesidad que se ha encontrado y que se va a mejorar o a solucionar. Por qué aparece esa necesidad.
- Solución aportada por tu equipo. El sentido de esta solución y por qué funciona.
- Explicación detallada de la solución, cómo funciona. Se pueden adjuntar imágenes, informes y pruebas.
- Modelo de negocio, cómo se va a ganar dinero con la solución. Quién te paga, canales de distribución…
- Marketing y ventas, cómo vas a llegar al cliente y hacer que te compre, canales de marketing.
- Mercado, quién te va a comprar, con quién vas a competir. No difamar a la competencia, sino mejorarla.
- Proyecciones financieras, indicadores financieros clave (número de clientes, tasas de conversión), gastos, ROI…
- Estado actual del proyecto, lo que se ha logrado hasta la fecha, el planning de actuación, las necesidades…
- Veinte minutos. Es imprescindible el hablar poco y bien, ya sea para poder amoldar tu presentación a cualquier intervalo mínimo de tiempo o para poder dedicar el resto del tiempo disponible a responder las preguntas de los asistentes. Sabrás si una presentación funciona cuando se establece una conversación con la gente y no simplemente se llega y se vacía el buche. Las conversaciones crean valor y aportan muchísima información que de otra manera podría quedar oculta. A ti te pueden dar alguna idea para mejorar el proyecto y tu puedes aclarar o explicar las dudas existentes. Además esto permite hacer contactos y conocer a la gente que puede llegar a estar implicada posteriormente en el proyecto.
- Treinta puntos. El texto de las diapositivas no debería ser menor de 30 puntos. Esto es así para evitar explicar en una diapositiva un montón de información que no le importa a nadie pero que está ahí para que tu te acuerdes. Mal mal mal. Lo importante es que las diapositivas sean claras y concisas, fácilmente recordables (gráficos, imágenes..) y que te sirvan de guía. No tienes que llevar escrito todo lo que tienes que decir, sino saber qué decir. De todas maneras, nadie iba a poder leer el texto en una fuente más pequeña… si quieres dar más detalles puedes llevar unos libretos impresos donde se detalle más la presentación y donde figure la forma de contacto contigo.
Este sencillo ejercicio permite plasmar de una manera concisa una idea de negocio (esté o no funcionando), aclarando las ideas del exponente antes de la charla y facilitando la comprensión por parte del público asistente. Un buen método.
Más información en la web de Guy.
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